un espacio para la creación intelectual y la investigación, abierto a quienes comparten su creatividad, crítica, hallazgos, propuestas, y más, en un consenso de amplitud, como corresponde al "vértigo cultural" (Bartra, Roger, 2001. Cultura y Melancolía. España: Barcelona: Anagrama. p. 9), que nos reclama y exige.