Al profundo acaecer de tu palabra
Hernán Rubin
Epígrafe
Se dice que el amor dura cuando los aventureros consiguen que sus heridas se cierren, cuando la piel se recompone, cuando uno y otro empiezan de nuevo a contemplarse como Narciso en el agua. Esto exige mucha paciencia, un gran culto al tiempo.
Julia Kristeva, The Samurai
La mano sin palabra
Dicho en silencio.
Al sol de tu lápiz y
de las paletas de helado
recogidas
en el mar sin playas,
de sombras errantes y reflejos de brumas.
Mis heridas sin sangre ni dolor.
Mis harapos prestados
memoria indigente de las eras sin sueño ni quimeras.
Portones rotos
calles ciegas
postigos clausurados mudos
sin madrugadas
sin crecientes
sin el profundo acaecer de tu palabra
ni el rasgar del rastro escrito de tu rostro.
El de la sombra del sol sin marcas
ni distancias.
29 de octubre, 25 de diciembre de 2009, 5:39 p.m.
MarcasMedidas, acotaciones y distancias para alguna medición distante, sin dimensiones ni tamaños sino, quizás, extensión imaginaria.
Trabajo de agrimensores.
De medidores de luz, del gasómetro y del velocímetro.
Yardas, millas, pulgadas para las distancias distantes.
Metros, centímetros, kilómetros y decámetros para las cercanías sin verbo, sin ti, sin luz, sin densidad, aunque, con tales medidas y distancias distantes.
Marcas, para el alcance:
Índices. Indicadores. Muestras. Grados. Puntos. Tallas. Tonos. Altibajos.
Ni tan lejos, ni tan cerca: voces para alguna blasfemia insomne,
o para una maldición errante.
Inservibles. Inútiles.
Incesante amor,
el mío, el tuyo.
A la medida
distancias
innombradas.
Rayo
El del faro
en la noche.
Nuestra noche informe
de faros marinos
Del mar de las noches:
tuyas
mías.
Noches sin costuras
sin hilvanes
ni botones.
Un solo cierre, zipper,
Su sonido es marca
En las estrellas de mi noche.
Como Laimons Juris,
Mi amigo el poeta de Londres
el de Cheereemoya Street, en California:
Lost in lost stars, and lost streets.Perdido en estrellas perdidas, y en calles perdidas.
